Este texto ha sido generado por Gemini 2.5/3.1 a partir del audio del autor. El contenido y las ideas son íntegramente del autor; la redacción ha sido asistida por IA.
¡Muy buenas, gallinicas mías! Aquí vuestro reportero de confianza para seguir desgranando las primeras impresiones con mi nueva bestia negra, el MacBook Pro M5 Max con 128 GB de RAM, el máximo que permite la plataforma. Hoy os voy a contar los avances en mis flujos de trabajo, los desafíos que me he encontrado y una joya inesperada en forma de software.
Una de las primeras cosas que hice fue instalar TG Pro, una utilidad para monitorizar temperaturas que compré allá por 2009 con mi primer iMac. Esto me hizo dudar de mis propios recuerdos. Siempre digo que soy un switcher desde 2009, pero es posible que fuera incluso antes, en 2007. Recuerdo haber usado Leopard, que tenía fama de ir bastante mal, antes de que Snow Leopard lo arreglara todo. De hecho, cuando salió el primer iPad, que importé de Estados Unidos, yo ya tenía un Mac desde hacía al menos un año. ¡Quién sabe, igual soy uno de los primeros switchers de España!
El Desafío de la Automatización: Mis Scripts para el Dock
Entrando en materia, he estado trabajando en los scripts que os comenté. La idea es simple: uno para montar unidades y lanzar aplicaciones cuando conecto el dock, y otro para desmontar todo y cerrar apps cuando lo desconecto. La base es un script en ZSH que carga una configuración con listas de programas, dispositivos Bluetooth y unidades de disco a gestionar.
¿Funciona? Relativamente. Me he topado con limitaciones que no son del script, sino de macOS. Por ejemplo, utilizo una utilidad de Homebrew para desconectar dispositivos Bluetooth, pero el sistema operativo simplemente ignora la orden. Es una de esas pequeñas frustraciones que llevan años en macOS y que no tienen sentido. Si le das una orden, debería ejecutarla.
Algo parecido ocurre al desmontar unidades. A veces, macOS se niega a desmontar un disco, incluso el de Time Machine, y tengo que forzarlo manualmente. Investigaré si hay alguna opción de forzado que pueda añadir al script. Son pequeños escollos que me obligan a ejecutar las cosas dos veces o a intervenir, pero la base está ahí y seguiré puliéndola este fin de semana.
Mi «Panel de Control» Personal: Un Centro de Productividad
Mi objetivo principal es crear un panel centralizado para mis flujos de trabajo. Ahora mismo, para procesar mis audios, tengo un script que abre dos ventanas del Finder (origen y destino) y una terminal. Arrastro el audio, lo renombro y ejecuto los comandos para eliminar ruido, transcribir con IA, generar una entrada de blog y subirla. Funciona, pero quiero llevarlo más allá.
Para organizarme, he creado una carpeta en iCloud llamada «Panel» a la que le he dado un color verde para que destaque en el Finder y la he añadido al Dock. Dentro tengo accesos directos a los scripts y herramientas. Al hacer clic en el Dock, se despliega una tira con todo lo que necesito. Es un sistema funcional, pero mi visión final es una aplicación nativa.
Imagino un panel, ya sea en el Dock o en la barra de menús, donde pueda arrastrar un archivo de audio. Al soltarlo, se abriría un diálogo para automatizar los metadatos: que busque el último número de secuencia, que me dé a elegir el tipo de contenido con un selector, y que me permita introducir el título. Finalmente, me daría opciones para procesar el audio, transcribirlo y generar el blog usando un LLM local o uno de pago. Esa es la meta.
La Joya Inesperada: Una Herramienta de Traducción con IA Local
Ayer, gracias a una recomendación de Mosquetero Web, encontré algo que me ha ahorrado una frustración enorme. Me pasó un enlace a un proyecto open source para traducir textos usando LLMs locales. Mi primera reacción, como casi siempre, fue de escepticismo. Pensé: «seguro que esto es una mierda». Pero he de admitir que me equivoqué por completo.
Esta herramienta es una maravilla. Es un ejecutable autocontenido, un bundle, que te bajas, haces doble clic y funciona. Sin dependencias de Python ni complicaciones. Es básicamente lo que yo habría intentado construir, pero mucho mejor de lo que tendría la paciencia de crear. Tiene un panel web muy cuidado donde arrastras los libros, eliges idiomas, modelos y configuraciones. Es simplemente cojonudo.
Explorando el Universo de los LLM: Potencia y Calidad en mi Mac
Gracias a esta herramienta, me he sumergido en la ejecución de modelos de lenguaje en local. He probado el modelo Q-WEN de 35 mil millones de parámetros, que según la web del proyecto es el mejor para traducir al español. La diferencia entre la versión de 4 bits y la de 8 bits es abismal. La de 8 bits tiene una calidad literaria y una capacidad de interpretación muy superiores.
Traduje el editorial de la última revista Analog y el modelo de 8 bits no solo traduce, sino que interpreta el contexto y lo cuadra todo a la perfección. Tardó unas 8 o 9 horas en procesarlo, tiempo durante el cual estuve haciendo otros experimentos con IA generativa de imágenes. El Mac, con el traductor y DEVONthink en marcha, llegó a usar unos 100 GB de RAM, dejándome todavía 28 GB libres. ¡Es una gozada!
El equipo se calienta, sí. El TG Pro marcó picos de 71 grados, pero sin llegar a ser molesto. Podría tenerlo en las rodillas, aunque se calentaría más. Con los ventiladores a máxima velocidad, la temperatura baja a unos 50 grados, pero normalmente se mantiene en 70 con los ventiladores a media velocidad, emitiendo un soplido audible pero no molesto. Eso sí, con esta carga de trabajo, la batería se consume a una velocidad de vértigo.
«Uncensored Heretic»: La IA sin Tapujos
He descubierto una nueva categoría de modelos: los «Uncensored Heretic». Son LLMs entrenados específicamente para ser extremadamente directos, evitando cualquier tipo de sesgo de asistente servil o corporativo. Buscan recuperar la capacidad de razonamiento que a veces se pierde cuando las empresas liman demasiado las respuestas para que sean inofensivas. El siguiente que probaré será uno de estos, la versión 3.6, que promete ser la caña.
He estado comparando. Un modelo de 30 mil millones de parámetros a 8 bits tiene un rendimiento similar a uno de 70 mil millones a 4 bits, pero este último tiene mucho más conocimiento. La clave podría estar en los modelos que pueden buscar en internet, donde uno más pequeño pero conectado podría superar a uno más grande pero aislado.
Pequeños Obstáculos y Futuras Mejoras
La herramienta de traducción tiene una pequeña pega: cada vez que la ejecuto, macOS me pide autorización de seguridad, probablemente por un tema con el certificado de Apple. Antes de reportarlo, intentaré autofirmar la aplicación con unos comandos que me sugirió Gemini. También pienso escribir al desarrollador para sugerirle una mejora: la gestión de géneros para evitar errores comunes, como traducir «ships» (barcos) por «naves» (espaciales).
Esta mañana, un oyente, Marco, me envió un enlace a una herramienta open source para gestionar suscripciones de YouTube, con resúmenes y un visor sin distracciones. Aunque no es exactamente lo que busco para mi panel, es un gran ejemplo. Si encuentro herramientas así de buenas, no necesito construirlo todo yo. Puedo usar mi carpeta en el Dock para lanzar estas maravillas y listo.
De momento, el ansia viva por el nuevo Mac se ha aplacado. Ya tengo flujos funcionales y el camino está más claro. Seguiré probando modelos y puliendo detalles, pero la bestia ya está empezando a ser domada. Y como siempre os digo, no olvidéis sospechosos habitualizaros, ¡que no os la pique un pollo belga!