Este texto ha sido generado por Gemini 2.5/3.1 a partir del audio del autor. El contenido y las ideas son íntegramente del autor; la redacción ha sido asistida por IA.
¿Qué pasa gallinicas mías? Aquí vuestro reportero más dicharachero para daros la turra con mi nuevo equipo, ese grande y negro que recibí ayer. Pasé toda la tarde configurándolo, instalando cosas y, la verdad, todavía me quedan algunos detalles por pulir.
Como ya os adelanté, se trata de un MacBook Pro M5 de 16 pulgadas con 128 GB de RAM. La idea principal detrás de esta bestia es poder ejecutar Modelos de Lenguaje Grandes (LLMs) en local sin las limitaciones que solemos encontrar en equipos más modestos, como mi anterior Mac de 36 GB o los que podéis tener de 16 o 32 GB.
Normalmente, con menos memoria, estamos atados a cuantificaciones de 3, 4 o 5 bits y a ventanas de tokens muy reducidas. Puedes tener un modelo que soporta 128.000 tokens, pero si en tu memoria apenas caben 4.096, de poco sirve. Con este equipo, aunque sigo teniendo límites, el salto es abismal. Puedo ejecutar modelos de más de cien billones de parámetros, algo que ya he comprobado.
La Calidad de la IA Local: Como el Día y la Noche
La diferencia es, literalmente, como el día y la noche. Y para todos aquellos que dicen que la cuantificación apenas se nota, mi respuesta es clara: y un peo. La calidad de la respuesta no tiene absolutamente nada que ver. Para probarlo, hice un experimento con dos modelos.
Por un lado, usé el Command R Plus, que tiene 122 billones de parámetros pero con una cuantificación de 4 bits, consumiendo unos 30-40 GB de RAM. Por otro, un Qwen 3.5 a 8 bits puros, sin cuantificación, que se va a los 60-70 GB de RAM. Ambos se mueven con soltura en el Mac, aunque su velocidad de generación es de unos 14 tokens por segundo, similar a la de modelos más pequeños en mi anterior Mac Studio o en el MacBook Pro M2.
Para la prueba, tomé un artículo de un autor americano jubilado al que sigo, que filosofa sobre la ciencia ficción, sus orígenes y su evolución. Era un texto denso de varias páginas sobre su historia personal, contrastando su pasión por las naves espaciales y las pistolas de rayos con la de sus compañeros, más de vaqueros y cowboys.
El Experimento: Resumiendo un PDF
Primero, le pedí un resumen a Gemini usando mi token gratuito, el más básico. El resultado fue correcto, un texto de media página. Después, le tocó el turno a Command R Plus. El resultado fue una página y media de resumen, reorganizando las ideas con mucha más coherencia, separando la parte subjetiva de la objetiva del autor. Un salto de calidad notable.
Pero la verdadera sorpresa llegó con el modelo Qwen a 8 bits. El resumen era casi tan largo como el texto original, pero la manera de reorganizar y presentar las ideas era increíblemente clara. Un resumen cojonudo, mucho mejor que el de los servicios online de Gemini, incluso me atrevería a decir que mejor que la versión de pago. Además, creo que este modelo local es la versión sin censura, lo cual marca una diferencia importante.
Más Allá del Texto: Generación de Imágenes al Instante
No todo iba a ser texto. Me animé a probar Draw Things con el modelo Z1 Turbo 1.0. El resultado me dejó con el culo todo torcido. Le di a generar y… ¡Ay, señor! Imagen terminada. Así, sin más. Fue instantáneo, sin optimizar nada y con la configuración por defecto de cuatro pasadas. Cuando subes a ocho, se nota un poco más el tiempo, pero la velocidad es increíble, muchísimo más rápido que pedirle una imagen a cualquier servicio en la nube.
Primeras Impresiones del Hardware: Potencia y Calor
Evidentemente, un equipo así tiene sus particularidades. Lo primero que noté es que se pone tibio. No llega a quemar, pero notas el calor, especialmente cuando un LLM lleva un par de minutos trabajando a pleno rendimiento. Los ventiladores empiezan a zurrir, pero es un sonido suave, nada que ver con un Intel i9 a punto de despegar.
El diseño en este color negro espacial es preciosísimo, aunque creo que las huellas se quedan marcadas. La pantalla con tratamiento antirreflejos, por la que tiré la casa por la ventana, es una maravilla. Tengo la misma en el iPad y la diferencia es enorme, sin el efecto «nieve» que se ve en otras pantallas. Ahora la del Apple Studio Display me parece demasiado brillante y con demasiados reflejos.
La velocidad del disco es otro mundo. Para instalar mis cosas, copié mi biblioteca, unos 200 GB de ficheros pequeños, desde un disco externo Thunderbolt. La copia se completó en menos de dos minutos. Hablamos de una copia real, no de un enlace simbólico. Un rendimiento brutal.
La Batería y el Dilema del Cargador
La batería venía con un 60-70% y, tras toda la tarde de configuración y pruebas intensivas, a las 9 de la noche estaba al 10%. Aquí me encontré un problema: el cargador de mi iPad, de potencia media, no es capaz de cargarlo. De hecho, el Mac se sigue descargando mientras está enchufado. El sistema te avisa de que es un cargador lento.
Por suerte, el dock Satechi Thunderbolt que tengo sí lo carga a buena velocidad a través del USB-C. Ahora dudo entre comprar un cargador más potente, como esos de nitruro de galio (GaN), o depender del dock. Mi experiencia con cargadores de terceros ha sido mala; uno de Samsung que compré solo carga bien sus propios dispositivos, con el resto se conecta y desconecta constantemente.
¿Es Más Rápido en el Día a Día?
Aquí va un jarro de agua fría para algunos: en el uso normal y corriente, el rendimiento es prácticamente el mismo que en un M2 Pro o un M4 Max. Las aplicaciones como Edge cargan al instante, sí, pero la fluidez general en tareas cotidianas no es drásticamente superior. La verdadera magia aparece al cargar programas pesados o al mover grandes cantidades de datos, algo que, seamos sinceros, no hacemos constantemente.
Como anécdota final, descubrí por accidente la función de Continuidad. Mientras el Mac copiaba archivos, moví el ratón Logitech MX Master, conectado por Bluetooth a mi otro Mac, y sin configurar nada, apareció en la pantalla del MacBook Pro. Una de esas cosas que nunca había necesitado pero que funcionan a la perfección.
Todavía me queda mucho por trastear, como instalar Synology Drive o configurar algunos scripts. Pero la primera impresión ha valido la penísima. Y con esto y un bizcocho, ya sabéis: sospechad, habitualizaos, y que no os la pique un pollo belga demoníaco.