2018LM – Primeras impresiones MBP M5 con 128 GB de RAM

Recibo mi nuevo MacBook Pro de 16 pulgadas con 128 GB de RAM. Te cuento mis primeras impresiones ejecutando LLMs en local, la velocidad y los detalles.

Este texto ha sido generado por Gemini 2.5/3.1 a partir del audio del autor. El contenido y las ideas son íntegramente del autor; la redacción ha sido asistida por IA.


¿Qué pasa gallinicas mías? Aquí vuestro reportero más dicharachero para daros la turra con mi nuevo equipo, ese grande y negro que recibí ayer. Pasé toda la tarde configurándolo, instalando cosas y, la verdad, todavía me quedan algunos detalles por pulir.

Como ya os adelanté, se trata de un MacBook Pro M5 de 16 pulgadas con 128 GB de RAM. La idea principal detrás de esta bestia es poder ejecutar Modelos de Lenguaje Grandes (LLMs) en local sin las limitaciones que solemos encontrar en equipos más modestos, como mi anterior Mac de 36 GB o los que podéis tener de 16 o 32 GB.

Normalmente, con menos memoria, estamos atados a cuantificaciones de 3, 4 o 5 bits y a ventanas de tokens muy reducidas. Puedes tener un modelo que soporta 128.000 tokens, pero si en tu memoria apenas caben 4.096, de poco sirve. Con este equipo, aunque sigo teniendo límites, el salto es abismal. Puedo ejecutar modelos de más de cien billones de parámetros, algo que ya he comprobado.

La Calidad de la IA Local: Como el Día y la Noche

La diferencia es, literalmente, como el día y la noche. Y para todos aquellos que dicen que la cuantificación apenas se nota, mi respuesta es clara: y un peo. La calidad de la respuesta no tiene absolutamente nada que ver. Para probarlo, hice un experimento con dos modelos.

Por un lado, usé el Command R Plus, que tiene 122 billones de parámetros pero con una cuantificación de 4 bits, consumiendo unos 30-40 GB de RAM. Por otro, un Qwen 3.5 a 8 bits puros, sin cuantificación, que se va a los 60-70 GB de RAM. Ambos se mueven con soltura en el Mac, aunque su velocidad de generación es de unos 14 tokens por segundo, similar a la de modelos más pequeños en mi anterior Mac Studio o en el MacBook Pro M2.

Para la prueba, tomé un artículo de un autor americano jubilado al que sigo, que filosofa sobre la ciencia ficción, sus orígenes y su evolución. Era un texto denso de varias páginas sobre su historia personal, contrastando su pasión por las naves espaciales y las pistolas de rayos con la de sus compañeros, más de vaqueros y cowboys.

El Experimento: Resumiendo un PDF

Primero, le pedí un resumen a Gemini usando mi token gratuito, el más básico. El resultado fue correcto, un texto de media página. Después, le tocó el turno a Command R Plus. El resultado fue una página y media de resumen, reorganizando las ideas con mucha más coherencia, separando la parte subjetiva de la objetiva del autor. Un salto de calidad notable.

Pero la verdadera sorpresa llegó con el modelo Qwen a 8 bits. El resumen era casi tan largo como el texto original, pero la manera de reorganizar y presentar las ideas era increíblemente clara. Un resumen cojonudo, mucho mejor que el de los servicios online de Gemini, incluso me atrevería a decir que mejor que la versión de pago. Además, creo que este modelo local es la versión sin censura, lo cual marca una diferencia importante.

Más Allá del Texto: Generación de Imágenes al Instante

No todo iba a ser texto. Me animé a probar Draw Things con el modelo Z1 Turbo 1.0. El resultado me dejó con el culo todo torcido. Le di a generar y… ¡Ay, señor! Imagen terminada. Así, sin más. Fue instantáneo, sin optimizar nada y con la configuración por defecto de cuatro pasadas. Cuando subes a ocho, se nota un poco más el tiempo, pero la velocidad es increíble, muchísimo más rápido que pedirle una imagen a cualquier servicio en la nube.

Primeras Impresiones del Hardware: Potencia y Calor

Evidentemente, un equipo así tiene sus particularidades. Lo primero que noté es que se pone tibio. No llega a quemar, pero notas el calor, especialmente cuando un LLM lleva un par de minutos trabajando a pleno rendimiento. Los ventiladores empiezan a zurrir, pero es un sonido suave, nada que ver con un Intel i9 a punto de despegar.

El diseño en este color negro espacial es preciosísimo, aunque creo que las huellas se quedan marcadas. La pantalla con tratamiento antirreflejos, por la que tiré la casa por la ventana, es una maravilla. Tengo la misma en el iPad y la diferencia es enorme, sin el efecto «nieve» que se ve en otras pantallas. Ahora la del Apple Studio Display me parece demasiado brillante y con demasiados reflejos.

La velocidad del disco es otro mundo. Para instalar mis cosas, copié mi biblioteca, unos 200 GB de ficheros pequeños, desde un disco externo Thunderbolt. La copia se completó en menos de dos minutos. Hablamos de una copia real, no de un enlace simbólico. Un rendimiento brutal.

La Batería y el Dilema del Cargador

La batería venía con un 60-70% y, tras toda la tarde de configuración y pruebas intensivas, a las 9 de la noche estaba al 10%. Aquí me encontré un problema: el cargador de mi iPad, de potencia media, no es capaz de cargarlo. De hecho, el Mac se sigue descargando mientras está enchufado. El sistema te avisa de que es un cargador lento.

Por suerte, el dock Satechi Thunderbolt que tengo sí lo carga a buena velocidad a través del USB-C. Ahora dudo entre comprar un cargador más potente, como esos de nitruro de galio (GaN), o depender del dock. Mi experiencia con cargadores de terceros ha sido mala; uno de Samsung que compré solo carga bien sus propios dispositivos, con el resto se conecta y desconecta constantemente.

¿Es Más Rápido en el Día a Día?

Aquí va un jarro de agua fría para algunos: en el uso normal y corriente, el rendimiento es prácticamente el mismo que en un M2 Pro o un M4 Max. Las aplicaciones como Edge cargan al instante, sí, pero la fluidez general en tareas cotidianas no es drásticamente superior. La verdadera magia aparece al cargar programas pesados o al mover grandes cantidades de datos, algo que, seamos sinceros, no hacemos constantemente.

Como anécdota final, descubrí por accidente la función de Continuidad. Mientras el Mac copiaba archivos, moví el ratón Logitech MX Master, conectado por Bluetooth a mi otro Mac, y sin configurar nada, apareció en la pantalla del MacBook Pro. Una de esas cosas que nunca había necesitado pero que funcionan a la perfección.

Todavía me queda mucho por trastear, como instalar Synology Drive o configurar algunos scripts. Pero la primera impresión ha valido la penísima. Y con esto y un bizcocho, ya sabéis: sospechad, habitualizaos, y que no os la pique un pollo belga demoníaco.

La magia de la traducción literaria con LLM y Google Translator

Descubre cómo traducir literatura con inteligencia artificial. Comparte tu experiencia de lectura en ebooks y dispositivos.

Este texto ha sido generado con un LLM a partir del audio del autor. El contenido y las ideas son del autor; la redaccion ha sido asistida por inteligencia artificial.


La magia de la traducción literaria

¡Hola a todos, amantes de las letras! Hoy quiero compartir con vosotros un proyecto que me tiene muy emocionado: la traducción de literatura fantástica con ayuda de la inteligencia artificial. Sí, has oído bien.

He estado probando diferentes herramientas y técnicas para traducir obras literarias del inglés al español, y los resultados son asombrosos. Con un simple script en Python y un modelo LLM adecuado, puedes obtener traducciones de calidad profesional en cuestión de horas.

El proceso es sencillo: descompones el EPUB en XHTML internos, los procesas con la IA para traducirlos a español, y luego vuelves a generar un nuevo archivo EPUB. El resultado final incluye tanto el texto original como la traducción en español, y lo mejor de todo es que puedes leerlo cómodamente en tu dispositivo favorito.

Google Translator: una opción rápida y efectiva

Si no tienes acceso a un modelo LLM o prefieres una solución más rápida, Google Translator también ofrece una excelente alternativa. Simplemente subes el documento que deseas traducir, seleccionas los idiomas de origen y destino, y en cuestión de segundos tendrás tu traducción lista.

He probado esta técnica con revistas literarias en formato PDF y EPUB, y los resultados son sorprendentes. La calidad de la traducción es muy buena, y puedes leer el texto sin problemas en tu dispositivo favorito.

Dispositivos para una experiencia de lectura inmersiva

En cuanto a dispositivos de lectura, he estado probando varios modelos y formatos. Mi preferido para leer novelas es el formato EPUB, ya que ofrece una experiencia más cómoda y personalizable.

Para revistas literarias, recomiendo leerlas en PDF o facsímil, dependiendo del tamaño y la complejidad del texto. En mi caso, he estado leyendo las revistas Asimov y Analog en estos formatos, y la experiencia ha sido muy satisfactoria.

Kindle In: una joya para lectores exigentes

Recientemente he descubierto el Kindle In, un dispositivo de lectura que me ha dejado impresionado. Con su pantalla de tinta electrónica y su luz integrada, ofrece una experiencia de lectura cómoda y sin reflejos, incluso en condiciones de poca luz.

Lo mejor del Kindle In es su funcionalidad con el palito o stylus. Puedes usarlo como un dedo para pasar páginas o subrayar texto, o activar las funciones inteligentes para marcar y traducir con solo deslizarlo por la pantalla.

Conclusión: la magia de la lectura en tus manos

La tecnología nos ofrece herramientas increíbles para disfrutar de la literatura en cualquier formato. Ya sea con modelos LLM avanzados o con servicios como Google Translator, podemos acceder a una amplia variedad de obras literarias en nuestro idioma preferido.

¿Qué opináis vosotros? ¿Habéis probado alguna vez estas técnicas de traducción literaria? ¡Compartid vuestras experiencias y opiniones en los comentarios!