2010LN – Microsoft se piensa que somos tontos

Una crítica mordaz a las encuestas de Microsoft y la implementación de Copilot. ¿Por qué hacen preguntas estúpidas y diseñan herramientas inútiles?

Este texto ha sido generado por Gemini 2.5/3.1 a partir del audio del autor. El contenido y las ideas son íntegramente del autor; la redacción ha sido asistida por IA.


¿Qué pasa, gallinicas mías? Aquí vuestro reportero Marechal Achero de Barrio Sésamo, listo para echarnos unas risas a costa de Microsoft. Hoy voy a desahogarme sobre una gilipollez monumental que espero que alguien en Redmond escuche, aunque lo dudo mucho. La magia rara vez ocurre, pero no perdemos nada por intentarlo.

La pregunta más estúpida que Microsoft te puede hacer

Estaba yo tranquilamente sincronizando ficheros con Synology Drive cuando, de repente, salta la dichosa ventanita de Microsoft 365. La pregunta, que aparece de vez en cuando, es de traca: «¿Recomendarías Windows 11 a tus amigos?». Te dan una escala del 1 al 5 y un campo para explicar el porqué. Mi respuesta es siempre la misma: un 1 rotundo, porque no hay un cero.

En el comentario siempre pongo lo mismo: «Cuando hagáis una pregunta inteligente, responderé de manera adecuada». Porque, seamos serios, ¿recomendaría Windows 11? No. ¿Recomendaría Microsoft 365? No. ¿OneDrive? Tampoco. No recomendaría absolutamente nada de Microsoft, simple y llanamente porque no funciona bien. El problema es que la pregunta está diseñada por un descerebrado.

Si en lugar de esa sandez, hicierais preguntas con contenido real, la cosa cambiaría. Os voy a dar ideas, gratis. «¿Basado en la velocidad de arranque, recomendarías Windows 11?». «¿Y basado en la velocidad de respuesta del explorador de archivos?». No pido que preguntéis por los tiempos de acceso al kernel o las llamadas a la API Win32, sino por cosas útiles para vosotros. Si de 100.000 usuarios, 99.000 os dicen que el explorador es lento, a lo mejor es que algo pasa, ¿no creéis?

La masturbación de los managers y la telemetría

Estas preguntas genéricas solo sirven para una cosa: la masturbación de los managers. Se formula una pregunta ambigua que la mayoría de la gente, por inercia, responderá positivamente. Luego, esos datos se presentan al jefe para decirle: «¡Mira qué bien lo estamos haciendo!». Es un ciclo de autoengaño para que el gran «sartironatillas» se siente en su trono pensando que todo funciona de maravilla.

Esto no es una encuesta, es una farsa para justificar sueldos. Si tu jefe no se da cuenta de que la pregunta es una trampa para obtener la respuesta deseada, es tan tonto como tú. Ahora, si es consciente y lo hace para impresionar a su propio jefe, entonces es inteligente, pero moralmente cuestionable. En cualquier nivel de esa cadena donde se pierda la consciencia de esta manipulación, solo hay gilipollas, con todas las letras.

Y mientras tanto, recogen toda nuestra telemetría. Aunque sigas esos vídeos de YouTube que te dicen cómo desactivarla matando servicios y cambiando permisos, Microsoft sigue espiando. Para cortarla de verdad tienes que meterte en las políticas de grupo (gpedit.msc) y denegar permisos a carpetas específicas. Tienen toda la potencia, pero cero control y, sobre todo, cero inteligencia para usarla.

Copilot: una IA que nos toma por imbéciles

Esta mentalidad se extiende a su gran apuesta: la inteligencia artificial. ¿Recordáis la noticia de que iban a hacer Copilot «menos intrusivo»? Su gran solución fue quitar el botón de la IA de un montón de aplicaciones. ¡Problema resuelto! Se piensan que somos idiotas. Quitar un botón no soluciona el problema de fondo, que es una implementación completamente inútil.

El botón en sí no molestaba. El problema es lo que hacía, o más bien, lo que no hacía. Tomemos el Bloc de notas. Abrí un fichero .bat y el menú de Copilot me ofrecía opciones como «reescribir», «resumir» o «cambiar el tono». ¿En serio? ¿Quién usa el Bloc de notas para escribir alta literatura? Lo usamos para editar ficheros de configuración, scripts… ¡ficheros de sistema! Lo útil habría sido que Copilot me ayudara a depurar o mejorar ese script.

Es un despropósito. Con razón la gente se quejaba. Es como el botón del Paint para generar una gallinica; es una función que está ahí, la usas si quieres y si no, pues no. Pero en el Bloc de notas, Copilot es un añadido inútil que solo sirve si estás escribiendo un texto plano, algo que podrías hacer en Word, donde sí tendría más sentido.

La genial idea del «Copilot PC»

Y esto me lleva a otra de sus maravillosas ideas: la distinción de «Copilot PC». Tengo un Minisforum con una tarjeta gráfica capaz de mover un modelo de lenguaje local a 20 tokens por segundo, pero como no es un «Copilot PC» oficial, no tengo la aplicación principal. Sin embargo, sí tengo los inútiles botones de Copilot repartidos por el sistema. ¿Lo entendéis? Tengo Copilot, pero no tengo Copilot.

Puedo usar la IA para resumir un correo en el nuevo Outlook (lo cual es útil, aunque le falta una opción para resumir siempre en español) o para hacer chorradas en Paint, pero no para tareas realmente productivas en el sistema. Es una de esas ideas que suenan bien en la cabeza de un ejecutivo, pero que en la práctica son un desastre.

Nadie se libra: Apple y Linux también patinan

Y que nadie piense que esto es solo cosa de Microsoft. Apple, con su Apple Intelligence, no se queda atrás. La famosa estrellita de la IA te aparece una vez tras una actualización y luego desaparece para siempre. En la aplicación de Mail, la función de resumir tiene el mismo fallo que la de Microsoft: si recibo un correo en holandés, me lo resume en holandés. Para traducirlo, tengo que dar siete pasos. ¿Tan difícil es poner una opción que diga «responder siempre en mi idioma»?

Incluso en el mundo del software libre vemos estas implementaciones a medias. La última versión de KDE permite hacer OCR en las capturas de pantalla, ¡lo cual es genial! Instalas Tesseract y funciona. ¿El problema? Te copia todo el texto de la pantalla, sin darte la opción de seleccionar solo el fragmento que te interesa. Una idea brillante ejecutada de la peor forma posible. Otra panda de inútiles haciendo inutilidades.

Al final, todo esto me huele a lo mismo: son juguetes de la señorita Pepis. Anuncian a bombo y platillo que el Paint genera imágenes con IA para que las acciones suban, pero la puta realidad es que estas herramientas, en su estado actual, no valen para absolutamente nada.

En fin, ahora sí. No olvidéis sospechosos habitualizaros y que no os la pique un pollo belga. ¡Qué cansado estoy!

Microsoft se sincera: Los problemas de Windows 11 y su plan para arreglarlos

Un correo de Microsoft Insider revela los problemas de rendimiento, fiabilidad y usabilidad de Windows 11. Analizo su plan de mejora y mis experiencias con la IA.

Este texto ha sido generado por Gemini 2.5/3.1 a partir del audio del autor. El contenido y las ideas son íntegramente del autor; la redacción ha sido asistida por IA.


¿Qué pasa gallinicas mías? Aquí vuestro reportero más dicharachero de Barrio Sésamo para comentar un correo que hemos recibido todos los Microsoft Insiders. Sí, soy un insider, un empotrador (chiste privado para los amigos de la pradera). El caso es que Microsoft ha enviado una comunicación, bastante larga y en castellano, donde reconoce abiertamente todas las pegas que arrastra Windows últimamente.

Es el típico comunicado de Microsoft, con mucha paja y balbuceos, muy a lo «mucho ruido y pocas nueces» de Shakespeare. Pero entre todo el relleno, hay contenido y aspectos técnicos interesantes. Por cierto, mientras leía, el brillo de mi iPhone se ha vuelto loco y ha subido al máximo sin motivo. ¡Tecnología, quién te entiende! Pero volvamos a lo nuestro, que me disperso como mantequilla fluida.

El reconocimiento: Windows 11 tiene serios problemas de calidad

Lo primero y más importante es que Microsoft admite que Windows 11 tiene serios problemas de calidad en tres áreas clave: rendimiento, fiabilidad y usabilidad. En mi opinión, muchos de estos problemas vienen de su obsesión con la inteligencia artificial. Están metiendo IA en todas partes, y aunque yo la uso muchísimo para el desarrollo, una cosa es usarla y otra dejar que la IA se encargue de tus builds y tus pruebas. ¡Las pruebas las hago yo!

Este enfoque ha derivado en otro gran problema: la calidad de Windows Update. No hay una sola actualización que no le rompa algo a alguien. Yo, de momento, toco madera en el trabajo, que es donde importa. Esta mañana, por ejemplo, el ordenador arrancó con un error que no pudo reparar, pero al darle a «continuar» funcionó sin más. Cositas raras a las que nos estamos acostumbrando.

Rendimiento: La eterna lucha por la agilidad

Microsoft promete mejoras concretas en el rendimiento. Quieren un menor uso de recursos, algo lógico si pensamos en la cantidad de aplicaciones tipo PWA o WebUI que son, básicamente, HTML embebido. Al principio yo denigraba estas apps, pero reconozco su utilidad multiplataforma. Sin embargo, ¿tiene sentido que el Bloc de Notas o el Paint sean una WebUI? Para mí, no.

Siempre he defendido que las aplicaciones del sistema deben estar escritas en el lenguaje nativo del sistema operativo. Apple lo hace de maravilla: antes Objective-C, ahora Swift. Microsoft usaba C y C++ con MFC, y funcionaba. Incluso acepté que usaran C#/.NET cuando se volvió casi nativo, pero ahora hasta han descontinuado WPF. Parece que su nuevo camino es WinUI 3, una interfaz que pretende ser la nueva capa nativa sobre Win32, construida con componentes COM y compatible con C++, C#, Javascript… Es un tema complejo que merece un análisis aparte en el futuro.

Además, prometen un inicio más rápido de aplicaciones y del explorador. Un programa nativo como Notepad++, escrito en C, es casi instantáneo. El explorador, en cambio, es un desastre. El proceso de copiar o mover archivos es un dolor: primero lee el origen, luego comprueba el destino, simula la copia, pregunta por conflictos y finalmente actúa. Es un proceso absurdo que espero que arreglen de una vez. También mencionan un mejor rendimiento de WSL (el subsistema de Linux), aunque en mi experiencia, ya es bastante aceptable.

Fiabilidad: Drivers, periféricos y un Windows Update predecible

En el apartado de fiabilidad, las promesas son ambiciosas: menos fallos del sistema, drivers más estables y mejor soporte para Bluetooth, USB, impresoras, audio y cámaras. Personalmente, no he tenido grandes problemas con los drivers, que considero que tienen un framework muy bueno en Windows, pero si lo mencionan, será por algo. El USB, eso sí, es lento, pero también me pasa en macOS.

La joya de la corona es la promesa de un Windows Update «más predecible y con menos interrupciones». Aquí mi escepticismo es máximo. Lo que deberían hacer es volver a certificar hardware específico, como hacían antes. Con la automatización actual, podrían probar cada actualización en miles de equipos certificados antes de lanzarla al público. Finalmente, prometen un Windows Hello más fiable, aunque a mí en la Surface me funciona de maravilla, reconociéndome incluso mientras me estoy sentando.

Usabilidad y el futuro de Copilot

En usabilidad, Microsoft quiere ofrecer más personalización en la barra de tareas, menos ruido visual y notificaciones, y widgets menos intrusivos. Pero lo más importante es que prometen una «búsqueda más coherente y clara en todo el sistema». ¡Ya era hora! Es increíble que a mediados del siglo XXI la búsqueda de Windows sea tan deficiente.

Y aquí viene lo interesante: anuncian una «reducción de la presencia de Copilot». Planean ponerlo solo donde realmente sea útil. A mí no me molesta que esté en el Paint, si no lo usas, no pasa nada. El problema real es que el motor de IA está siempre cargado, consumiendo una cantidad ingente de RAM. En la Surface Pro 11, de 16 GB, 8 están reservados para Copilot. Es cierto que libera memoria si la necesitas, pero el consumo inicial es brutal.

Mi experiencia con la IA: Copilot vs. Gemini

Hablando de IA, yo uso el Copilot de Edge principalmente para resumir noticias o artículos largos. Si le pido que me resuma un vídeo, es señal de que no me interesa lo suficiente como para verlo entero. Hay vídeos, como los de JerryRiggedEverything, que me los veo todos aunque siempre haga lo mismo: rayar, doblar y destrozar teléfonos.

Para tareas serias de desarrollo, Copilot se queda corto. Por eso pago por Gemini. Este fin de semana, por ejemplo, un cliente tenía un problema con TeamViewer: le saltaba publicidad constantemente, tapando nuestra aplicación que se supone que siempre debe estar en primer plano. Le pregunté a Gemini, me indicó dónde encontrar el log, se lo envié y me diagnosticó el problema al instante. Resulta que el servidor de TeamViewer pensaba que era una cuenta gratuita y lo bombardeaba con anuncios. La solución: reinstalar. Para este tipo de cosas, Gemini es una herramienta increíble.

Conclusión: ¿Confianza recuperada?

Veremos cuántas de estas promesas se cumplen y cuántas son solo palabrería para mantenernos tranquilos. Indirectamente, parece que Apple también planea un lanzamiento centrado en la estabilización de su sistema operativo, algo que ya le va haciendo falta. De Apple me creo poco, pero de Microsoft, todavía menos. Tienen que trabajar mucho para volver a ganarse mi confianza.

El tiempo dirá. Ya sabéis, no olvidéis sospechosos habitualizaros. Y como esto es un leña al mono, ¡que no os la pique un pollo belga!